San Carlos de Peralta (Sant Carles de Peralta) es un pintoresco pueblo en la zona oriental de Ibiza, destacado por su rica historia, hermosos paisajes naturales y su ambiente tranquilo. Conocido por su iglesia del siglo XVIII, sus famosos mercados hippies de Las Dalias y Punta Arabí, y su proximidad a algunas de las playas más populares de la isla, San Carlos ofrece una mezcla perfecta de cultura y naturaleza. Además, los visitantes pueden disfrutar de la gastronomía local con productos frescos del mar y la tierra, y explorar diversas rutas de senderismo y ciclismo en sus alrededores. Este destino, que mantiene viva la esencia tradicional de Ibiza, es ideal para quienes buscan escapar del turismo masivo y disfrutar de la Ibiza más auténtica.
Ibiza, conocida por su vibrante vida nocturna y su belleza natural, es también hogar de encantadores pueblos que mantienen intactas sus tradiciones rurales. Uno de estos pueblos es Sant Carles de Peralta (San Carlos), ubicado en la parte oriental de la isla, en el municipio de Santa Eulària des Riu. Este pintoresco rincón de Ibiza, con su rica historia, su naturaleza exuberante y su esencia tranquila, es un lugar ideal tanto para quienes buscan desconectar como para quienes desean explorar el auténtico espíritu ibicenco.
Un Pueblo de Mar y Campo
El carácter de San Carlos de Peralta ha sido forjado por la influencia de dos elementos fundamentales: el mar y el campo. El territorio que compone esta parroquia es generoso en paisajes mediterráneos que ofrecen tanto un entorno costero como rural, con bellísimos valles, acantilados y calas. Esta fusión de mar y campo no solo define la geografía del lugar, sino también su vida cotidiana, marcada por la tradición agrícola y pesquera de sus habitantes. Los campos de cultivos se mezclan con la brisa marina, creando un ambiente idóneo para quienes buscan la paz de la naturaleza y la autenticidad de la isla.
Situado a apenas 5 kilómetros de la localidad de Santa Eulària des Riu, San Carlos de Peralta es un pequeño pueblo que nació alrededor de su iglesia en el siglo XVIII. Con apenas algunos edificios en torno al templo, el pueblo conserva la esencia de las parroquias rurales ibicencas, que, más que ser núcleos urbanos, eran puntos de encuentro para los campesinos dispersos por los valles de la comarca. La vida en San Carlos de Peralta ha mantenido su ritmo pausado, haciendo de este pueblo un refugio perfecto para quienes desean escapar del bullicio.
La Iglesia de San Carlos: Un Monumento de Historia y Arquitectura
Uno de los principales atractivos de San Carlos de Peralta es su iglesia, la Iglesia de San Carlos, que data de finales del siglo XVIII. Esta construcción religiosa es un excelente ejemplo de la arquitectura ibicenca del último tercio de ese siglo. La iglesia fue gravemente dañada durante la Guerra Civil española (1936-1939), perdiendo una gran parte de su patrimonio mueble, pero fue cuidadosamente reconstruida después del conflicto.
La iglesia tiene una planta rectangular, con una nave única ancha y una capilla "Fonda" o del Roser, y un coro superior. Se caracteriza por tener siete pequeños huecos laterales a modo de capillas, así como varias construcciones adosadas que le dan un aspecto defensivo y muy volumétrico, el cual se ve acentuado por el color blanco de sus muros. Entre las construcciones adosadas se encuentran la rectoría y un centro cultural, elementos que enriquecen aún más su conjunto arquitectónico.
El aspecto más destacado de la iglesia es su porche (porxo), que es amplio y largo. Este porche es accesible mediante tres arcos de medio punto, sostenidos por pilares. En el interior, las arcadas se repiten en una doble hilera, con un envigado de madera a la vista, lo que le da una calidez y un encanto particular. Además, conserva un pequeño pozo que se encuentra en el interior, lo que añade un toque de antigüedad y autenticidad a este espacio religioso.
En el exterior de la iglesia, se puede ver el tejado de la capilla del Roser, y la espadaña esquinada se alza como un elemento arquitectónico distintivo. Su imponente presencia y su arquitectura peculiar lo convierten en un referente del patrimonio religioso de la isla, y un punto de interés obligado para quienes visitan el pueblo.

Un Tesoro Patrimonial
Pero San Carlos no solo es conocido por su iglesia. En las inmediaciones, podrás descubrir otros tesoros etnográficos que dan testimonio de la historia de la isla. Uno de ellos es la Font de Peralta, una fuente de piedra que data del siglo XVII, ubicada en un hermoso entorno natural. También es posible visitar el Museo Trull de Ca n’Andreu, una vivienda rural tradicional que alberga una almazara del siglo XVIII y otros elementos representativos de la arquitectura ibicenca de antaño.
Además, como es común en varias zonas costeras de la isla, San Carlos de Peralta cuenta con una torre de defensa, la torre d’en Valls, construida en el siglo XVIII para proteger la isla de posibles invasiones. Desde este enclave, se puede disfrutar de una vista panorámica espectacular de la isla de Tagomago, un icono de la costa del municipio, que está declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Los Mercados y la Huella Hippie
San Carlos de Peralta es también un lugar profundamente marcado por la historia de la contracultura hippie. A partir de los años 60, el pueblo y sus alrededores comenzaron a recibir la afluencia de hippies que llegaron en busca de libertad y creatividad. Esta influencia sigue viva en el ambiente del pueblo, especialmente en sus famosos mercados, como el mercado de Las Dalias y el mercado de Punta Arabí. Ambos mercados son el reflejo de la Ibiza bohemia, con una oferta de productos artesanales, ropa alternativa, joyería y alimentos locales, que mantienen viva la esencia de aquellos años.
La Gastronomía Local
Uno de los aspectos que mejor reflejan la relación de San Carlos de Peralta con su tierra y mar es su gastronomía. Los restaurantes de la zona ofrecen una variada selección de platos tradicionales elaborados con productos locales, muchos de los cuales provienen directamente de la costa o las granjas cercanas. El cordero de Ibiza (anyell d’Eivissa) es uno de los platos más característicos que puedes degustar en los restaurantes del pueblo, un manjar que pone en valor la tradición ganadera de la isla.
Un lugar emblemático que refleja la esencia de la gastronomía y la historia de San Carlos es el restaurante Bar Anita, conocido por los ibicencos como Ca n’Anneta. Este bar, ubicado en el centro del pueblo, junto a la iglesia, es uno de los más antiguos de la isla, lo que le confiere un encanto único. Fundado en los años 60 por una mujer llamada Anita, quien adquirió la pequeña tienda del pueblo y la transformó en lo que hoy es este famoso establecimiento, Bar Anita rápidamente se convirtió en un punto de encuentro esencial para los residentes y turistas, especialmente durante la revolución cultural de la isla, impulsada por los hippies de esa época.

Playas y Naturaleza: Un Destino para los Amantes del Aire Libre
San Carlos de Peralta no solo es un lugar de interés cultural e histórico, sino también un destino perfecto para disfrutar de la naturaleza y el mar. A su alrededor, se encuentran algunas de las playas más hermosas y tranquilas de la isla, como Cala Mastella, Cala Llenya, Cala Nova y Es Canar, esta última conocida por su ambiente familiar y relajado. Además, San Carlos se encuentra en la ruta hacia otras impresionantes playas como Cala Boix, Es Figueral y Aigües Blanques, todas ellas famosas por su belleza natural.
Si eres amante del senderismo o el ciclismo, las rutas que transcurren por la zona también te permitirán disfrutar del paisaje mediterráneo de una forma activa. Las rutas cicloturistas nº 1, nº 2, nº 3 y nº 5, así como las rutas de senderismo nº 1, nº 7 y nº 11, ofrecen recorridos por algunos de los parajes más bellos y tranquilos de Ibiza. Esta es una forma saludable y sostenible de explorar la isla, especialmente en primavera y otoño, cuando el clima es más suave y la naturaleza se encuentra en su máximo esplendor.

Conclusión
San Carlos de Peralta es un lugar que te invita a desconectar y disfrutar de la Ibiza más auténtica. Su riqueza histórica, su entorno natural incomparable y su vibrante legado cultural lo convierten en un destino ideal tanto para los que buscan tranquilidad como para los que desean explorar la historia y las tradiciones de la isla. Si te interesa la vida rural, la gastronomía tradicional, el mar Mediterráneo y el encanto de un pueblo lleno de historia, San Carlos de Peralta es, sin duda, un lugar que deberías visitar.
Fuentes:
- Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu
- Visitsantaeulalia
- Illesbalears.travel